Catedral de Palermo

Pocos edificios en el mundo narran la historia de una ciudad de forma tan vívida como la Catedral de Palermo (Cattedrale della Santa Vergine Maria Assunta). Situada con orgullo en el corazón de la capital siciliana, más que un edificio uniforme es una auténtica línea del tiempo hecha piedra.

Catedral de Palermo (Cattedrale della Santa Vergine Maria Assunta)
Catedral de Palermo (Cattedrale della Santa Vergine Maria Assunta)

A lo largo del último milenio, ha sido construida, conquistada, convertida y rediseñada tantas veces que su exterior parece una magnífica fortaleza de color arena esculpida por distintas civilizaciones.

Si estás planeando un viaje a Palermo, este sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO es una parada obligatoria. Aquí te contamos su fascinante historia, cómo visitarla y qué es lo que no te puedes perder.

HISTORIA DE LA CATEDRAL DE PALERMO

El suelo sobre el que se asienta la catedral ha sido un lugar sagrado desde la antigüedad. Ya en el siglo IV en este lugar se erigía una basílica cristiana de origen bizantino, que posteriormente fue destruida por los invasores.

Tras la conquista islámica de Sicilia en el siglo IX, los sarracenos construyeron la Gran Mezquita de Palermo sobre las ruinas de la basílica, con capacidad para miles de fieles.

Catedral de Palermo
Catedral de Palermo

Después de que los normandos tomaran la ciudad, el arzobispo Walter Ophamil (Gualtiero Offamiglio) ordenó en el año 1185 demoler la mezquita para sustituirla por una gran catedral cristiana. Se reaprovecharon de forma intencionada fragmentos del antiguo templo islámico; si te fijas bien en la columna izquierda del pórtico sur principal, aún se puede ver un versículo del Corán tallado en la piedra.

A medida que cambiaban los gobernantes —de las dinastías normandas a las gótico-catalanas, españolas y austriacas—, todos quisieron dejar su huella. Se añadieron portadas renacentistas, torres góticas y, finalmente, una enorme cúpula barroca en el siglo XVIII con el proyecto de Ferdinando Fuga, transformando la iglesia en el caleidoscopio arquitectónico que es hoy en día.

Powered by GetYourGuide

QUÉ VER EN LA CATEDRAL DE PALERMO

Tanto si visitas la catedral por tu cuenta como si te sumas a una visita guiada, no te pierdas todos los detalles de los principales espacios que te vamos a indicar:

Pórtico gótico-catalán y el exterior

Antes de entrar, dedica un tiempo a pasear por la plaza. La fachada sur, que da al Corso Vittorio Emanuele, es espectacular. Cuenta con un pórtico de tres arcos construido en el siglo XV con un estilo gótico-catalán muy ornamentado. El contraste entre la delicadeza de estos arcos y las imponentes torres defensivas normandas es impresionante.

Pórtico gótico-catalán de la catedral de Palermo
Pórtico gótico-catalán de la catedral de Palermo

Tumbas Reales

Aunque el interior de la iglesia fue despojado de su decoración antigua y sustituido por un diseño neoclásico blanco y sobrio a finales del siglo XVIII, la Capilla de las Tumbas Reales sigue conservando una enorme carga histórica.

Aquí descansan los pesados sarcófagos de pórfido (un mármol de un característico tono morado oscuro) de los gobernantes medievales de Sicilia, incluidos el rey Ruggero II (el primer rey normando de Sicilia) y el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Federico II.

Resulta impresionante el tesoro de la reina Constanza de Aragón, muerta en 1222, con su corona de oro y piedras preciosas.

Terrazas y el tejado

Si vas a pagar por una experiencia extra, que sea la de acceder a la terraza de la catedral de Palermo. Una estrecha y empinada escalera de caracol medieval te llevará directamente a los tejados de la catedral. Desde allí arriba podrás caminar junto a la gran cúpula y disfrutar de una panorámica inigualable de Palermo, el mar y las montañas que rodean la ciudad.

Terrazas de la Catedral de Palermo
Terrazas de la Catedral de Palermo

Capilla de Santa Rosalía

A la derecha del altar mayor se encuentra el lugar de descanso final de Santa Rosalía, la querida patrona de Palermo. Sus restos se guardan en una magnífica urna de plata de casi 650 kilos con todo tipo de detalles labrados. Cada mes de julio, esta urna sale en procesión por las calles durante la festividad más importante de la ciudad.

Interior de la catedral de Palermo
Interior de la catedral de Palermo

Cripta

Es de la época original de construcción de la basílica del siglo VI, comprendiendo 23 tumbas de antiguos obispos y siendo remarcable el sarcófago romano con relieves de musas y el dios griego Apolo.

Plaza de la catedral y palacio del arzobispo

En la explanada que da acceso a la entrada y fachada sur de la catedral, la estatua de Santa Rosalía preside uno de los jardines protegidos de Via Vittorio Emanuele por una balaustrada y una hilera de estatuas.

Plaza de la catedral y palacio del arzobispo

Podremos observar que la catedral está unida por un arco con el palacio del arzobispo, sede del Museo Diocesano y donde se muestran pinturas y tallas recuperadas de iglesias ya desaparecidas.

Guía práctica para la visita

Visitar la catedral requiere un poco de organización, ya que la entrada se divide entre la zona de culto (gratuita) y las áreas históricas (de pago).

Tipos de entrada a cada zona y qué incluyen

Nave central y laterales Gratuita La zona principal de culto, la nave central y las capillas locales.

Área Monumental De pago: Acceso a los tejados, las Tumbas Reales, la cripta y el tesoro.

Horarios de apertura

• Iglesia principal: Por lo general, abre de lunes a sábado de 7:00 a 19:00 horas. Los domingos y festivos los horarios suelen dividirse (de 8:00 a 13:00 y de 16:00 a 19:00 horas) y el acceso se restringe durante las misas.

• Área Monumental: Abre todos los días de 9:30 a 19:00 horas (el último acceso suele ser 30 minutos antes del cierre).

Vista de la catedral de Palermo
Vista de la catedral de Palermo

Consejos para tu visita

• Código de vestimenta: Es un templo religioso activo, por lo que es obligatorio llevar los hombros y las rodillas cubiertos para entrar. Evita pantalones muy cortos, faldas cortas o camisetas de tirantes, o bien lleva un pañuelo en la mochila para cubrirte.

• Calzado: Si tienes pensado subir a los tejados, lleva calzado cómodo y cerrado. Los escalones son estrechos, desgastados y empinados; no es una subida apta para carritos de bebé ni recomendable para personas con vértigo severo.

• La mejor hora: Intenta llegar temprano, sobre las 9:30 de la mañana, justo cuando abren las zonas monumentales. A esa hora la luz del sol resalta de maravilla el color de la piedra arenisca y evitarás los grupos grandes de los cruceros.

Dónde está la catedral de Palermo