Palermo, capital de Sicilia, es una joya cubierta del polvo de la historia, de las desgracias que han reportado los desastres naturales en forma de terremotos, y del lastre que han provocado la especulación inmobiliaria, la miseria y el paro o los crímenes de la mafia.
Al final si obviamos estos apuntes que no explican la totalidad de la realidad palermitana, nos encontraremos con una asombrosa ciudad, repleta de piedras con historia, una amalgama de retales que forman el gran puzzle de estrellas que brillan en Palermo.

Las dimensiones de la periferia de Palermo, hacen de esta metrópolis siciliana, la ciudad más grande de Sicilia (más de 800.000 h.), y unas de las más pobladas y ricas culturalmente del Mediterráneo Antiguo.
Siendo una ciudad tan abigarrada, Palermo tiene un trazado poco regular, con calles estrechas, incluso las relativamente importantes como Vittorio Emanuele, con distancias asumibles a menos que pretendamos cubrir en un día lo que bien necesita un mes. Si a esto unimos los asimétricos horarios de algunos de sus principales monumentos, cabe la advertencia de planear visitar Palermo zona a zona.
HISTORIA DE PALERMO, LA CAPITAL DE SICILIA
Panormus (del griego Panhormos, «puerto total») hace referencia principalmente a la antigua ciudad fenicia y luego romana en Sicilia, hoy conocida como Palermo, Italia.
Fundada en el siglo VII a.C., fue un importante centro púnico y romano, conocido por su puerto natural y fértiles alrededores. Ejerció como la principal base de operaciones cartaginesas en el noroeste de Sicilia, conquistada por Roma en la Primera Guerra Púnica (254 a.C.), convirtiéndose en una civitas libera et immunis y posteriormente colonia bajo Augusto.

Su nombre Panormus indica la importancia histórica de su puerto, y el término se aplicó a varios otros puertos menores en el mundo griego antiguo (Acaya, Epiro, Ática).
Fue especialmente floreciente el periodo normando, cuando, tras la derrota de los musulmanes que habían conquistado Sicilia, Palermo tuvo en la corte normanda un ejemplo de tolerancia de culturas y religiones que la convirtió en una de ciudades más importantes del Mediterráneo.
QUÉ LUGARES VER EN PALERMO – LO IMPRESCINDIBLE
Debemos tener presente que hay mucho que ver en Palermo y que se recomienda como mínimo dedicar dos días. Además de pasear y disfrutar de los monumentos, iglesias, parques y mercados, hay lugares que son imprescindibles:
Monumentos históricos y arquitectónicos
Catedral de Palermo
Una impresionante mezcla de estilos normando, gótico, barroco y neoclásico. No se pierda las vistas de la ciudad desde sus azoteas.
Palacio de los Normandos y Capilla Palatina
El palacio real de los normandos, con la deslumbrante Capilla Palatina y sus mosaicos dorados.
Teatro Massimo
El teatro de ópera más grande de Italia, famoso por su acústica y majestuosidad. Se ofrecen visitas guiadas.
Quattro Canti
Una plaza barroca en la intersección de las calles principales de Palermo, famosa por sus ornamentadas fachadas.
Iglesia de San Cataldo y La Martorana
Ejemplos de arquitectura árabe-normanda, con llamativas cúpulas rojas y mosaicos bizantinos.

Museos y Sitios Culturales
Museo Arqueológico Regional Antonio Salinas
Alberga una de las colecciones más importantes de Italia de artefactos griegos y romanos.
Orto Botanico di Palermo (Jardín Botánico)
Un remanso de paz que exhibe plantas exóticas y flora mediterránea.
Palacio Zisa
Un palacio normando con influencias de la arquitectura islámica, con hermosos jardines.
Mercados y Vida Local
Mercado de Ballarò
Repleto de productos frescos, comida callejera y un animado ambiente siciliano.
Mercado de Vucciria
Famoso por su vida nocturna y sus puestos de comida tradicional.
Mercado de Capo
Un lugar ideal para degustar delicias locales como arancini y panelle.

Recorriendo Palermo – Qué lugares ver
Los itinerarios o rutas se pueden plantear por épocas, estilos, o simplemente por proximidad geográfica. Como casi siempre, lo más sugerente será callejear y descubrir Palermo a través de las sorpresas que depara cara esquina que se abre a tesoros menospreciados en las guías.


Bajando hacia el mar, bien sea desde Monreale, o desde la salida de la autopista, accedemos a Palermo a través de la Via Calatafami, eterna avenida que nos da una idea del tamaño de la ciudad. A los lados (y mal señalizados como es habitual en Sicilia), están dos visitas tan contrapuestas como atractivas.
Por un lado las Catacumbas de los Capuchinos en el Monasterio homónimo, famosas por sus cuerpos embalsamados, que gracias a las rupestres pero eficaces técnicas de conservación muestran momias “disecadas” de difuntos. Por el otro la Zisa, palacio normando de arquitectura árabe recientemente restaurado que era residencia de los reyes normandos que gobernaban Sicilia desde Palermo.

Siguiendo Corso Calatafami nos encontramos con la Porta Nuova, al lado del Palacio de los Normandos, alzada en 1460 para abrir la principal arteria de Palermo, la Via Vittorio Emanuele. Su tejado cubierto de azulejos es sin embargo una reforma de estilo manierista de 1535, promovida por el virrey Colonna para conmemorar la entrada triunfal del emperador Carlos V tras la victoria en Túnez. La restauración de 1696 para “parchear” los destrozos del terremoto añadió los 4 moros.

Vía abajo encontraremos la villa Bonnano a la derecha con el Palazzo Sclafani de 1330 en uno de sus esquinas (hoy sede de la Comandancia Militar) y el Hospital y Cuartel de San Giacomo a la derecha.
Seguidamente a la derecha encontramos la plaza de la Catedral. El edificio catedralicio, alterado continuamente no ha perdido sin embargo su majestuosidad. Fue basílica paleocristiana, mezquita árabe, y templo cristiano para los normandos. Unida por dos arcos a la torre del campanario, ofrece una preciosa foto panorámica.

Sin perder el hilo de Ariadna de Vittorio Emanuelle, curioseando por los comercios, llegamos a Quattro Canti (Piazza Vigliena). Cortada por Via Maqueda, Emanuelle se abre a un armonioso espacio donde cuatro fachadas cóncavas de edificios del XVIII articulan en tres ordenes estatuas de los cuatro estaciones, los reyes españoles, y las cuatro santas palermitanas de cada distrito.

Por la noche es imprescindible acercarse a la Plaza Pretoria, custodiada por el Palacio Senatorio, actual ayuntamiento y por la suntuosa Iglesia de Santa Caterina. En el centro de la plaza los jóvenes de Palermo se congregan alrededor de la fuente Pretoria mientras los turistas se fotografían sin parar.
A la salida de la plaza Pretoria llegamos a la Plaza Bellini circundada por el Antiguo Teatro y hoy pizzeria, y por la preciosa iglesia normanda La Martorana, además de la Iglesia de San Cataldo.
Al otro lado de Vittorio Emanuelle, hallaremos entre callejuelas, el fascinante mercado de la Vucchiria. Su nombre deriva del francés, boucherie, es decir carnicería. Creció a partir de los siglos X-XII alrededor de la plaza Caracciolo y la vía Argenteria. Los puestos de fruta, pescado, carne, quesos, especias, gangas, etc.. adquieren un halo mágico cuando cae la noche y los puestos encienden sus enormes focos y la luz se refleja en sus carpas rojas. La mezcla de olores y colores es tan indescriptible como inolvidable.

Con tranquilidad también podremos curiosear en el Museo internacional de Marionetas, con muestras de marionetas de todo el mundo, destacando los pupis sicilianos.
La oferta cultural de la capital de Sicilia viene enriquecida con el Teatro Politeama y el Teatro Massimo del siglo XIX. Mientras el Museo Arqueológico de Palermo recoge piezas de todo tipo, centrándose en los restos hallados en las excavaciones de toda la isla. Otros museos a destacar son la Galería de Arte moderno (GAM), o el Museo Diocesano, sin olvidar las decenas de palacios ilustres que abundan en Palermo como el Palazzo Conte Federico, la Casa Museo Palazzo Mirto, el Palazzo Chiaramonte (sede de la universidad de Palermo) o el Palazzo Valguarnera Gangi.

Excursiones desde Palermo
Dominando desde la distancia se alza el Monte Pellegrino y a sus pies el curioso edificio de estilo oriental Palazzina Cinese, el Museo etnológico Giuseppe Pitre, y el parque afrancesado de la Favorita, pulmón del ajetreo y tráfico de Palermo. Si seguimos adelante hallaremos la ensenada y la playa de Mondello donde los palermitanos ahogan el calor de los veranos en baños diarios y en fiestas y copas por la noche.

A 11 kilómetros de Palermo se encuentra Monreale, punto inexcusable de visita. Su monasterio benedictino, con su majestuosa catedral y su claustro suponen la culminación del arte arabo-normando en Sicilia. Por otro lado, otra de las visitas inexcusables es la de la Villa Palagonia en Bagheria, un pintoresco palacio barroco lleno de figuras grotescas que un un insigne noble siciliano creo en el siglo XVIII.

Actividades | Qué hacer en Palermo
En Palermo la variedad sólo la supera el poco tiempo que a veces tenemos para hacer tantas cosas. Si te interesa una ruta guiada, un free tour, una degustación de productos, un curso de cocina, una ruta gastronómica para comer lo más típico, visitar Palermo subida en un motocarro italiano, o una excursión en barco por la costa de la ciudad, puedes escribirnos para pasarte más información.
El ayuntamiento de Palermo también ha diseñado rutas temáticas como la de los monumentos normandos, que incluye la Cappilla Palatina del Palacio Normando, San Giovanni degli Eremiti, la Chiesa de sAn Cataldo, San Giovanni dei Lebbrosi, la del Santo Spirito, Santa Maria dell’ Ammiraglio , la Chiesa della Magione, o la de Monreale en las afueras.
Si queremos apreciar los parques y jardines de Palermo nos podemos adentrar en el Orto Botánico, , los Jardines de Villa Napoli y la Pequeña Cuba, los del Palacio de la Zisa
Tours y actividades para hacer en Palermo
Hay tours y excursiones para todos los viajeros, desde free tours en español a experiencias gastronómicas, culturales o recorridos temáticos.
Cómo llegar y moverse por Palermo – Dónde está
Tanto para los que llegan en vuelos desde Italia, principalmente desde Roma, Milán o Venecia, como para los que llegan desde España, el Aeropuerto de Palermo es la mejor opción de llegada, aunque suele ser habitual utilizar el aeropuerto low cost de Trapani, que tiene vuelos baratos con España-. En ésta sección tienes más información de cómo llegar al aeropuerto de Palermo, o desde allí a la ciudad.
El puerto de Palermo también es una alternativa recurrente con ferries que llegan desde Nápoles, Livorno, Génova, Roma o Cagliari.
Ya en la ciudad la opción óptima para conocerla es a pie, ya que el tráfico es denso, y aunque es cierto que las distancias de algunos monumentos a otros pueden ser algo tediosas, permiten conocer una ciudad viva. Una forma de no perdernos ningún monumento importante de Palermo son las rutas en que propone el autobús turístico de la ciudad, o los autobuses urbanos de transporte público.
Busca Alojamiento en Hoteles en Palermo
Tanto en el centro de Palermo como en otras zonas de la ciudad, las opciones de alojamiento pasan por hoteles, bed and breakfast, pensiones o albergues.
ALQUILER DE COCHES EN PALERMO
Siendo una de las puertas de entradas a Sicilia, el aeropuerto y la ciudad de Palermo ofrecen muchas opciones para alquilar coche.

COMPRAR ENTRADAS MUSEOS DE PALERMO
Descubre el ocio de Palermo con los diferentes espacios, monumentos y museos de la ciudad:
OFICINAS DE TURISMO DE PALERMO
Los C.I.T. – Centros de Información Turística, son centros de recepción e información para turistas que visitan Palermo, y para los ciudadanos que quieren descubrir su ciudad.
Hablan español y proporcionan material impreso, como mapas, folletos e información sobre todos los sitios de interés turístico-cultural (monumentos, iglesias, edificios históricos, teatros y museos), zonas de marcha, y demás propuestas de turismo para hacer en Palermo.
También proponen itinerarios turísticos y rutas de 2,3,4,5 días o una semana, creados específicamente según las necesidades del visitante; horarios de los monumentos o información sobre movilidad urbana.
Los C.I.T. están ubicados en puntos sensibles de la ciudad que, debido a su posición, son de particular interés turístico.
Porto
Piazza Bellini
Politeama
Mondello
Galletti
Teatro Massimo



