Agrigento y el Valle de los Templos

Valle de los templos Agrigento
Valle de los templos Agrigento

Agrigento posee el conjunto de templos griegos mejor conservado del mundo. El valle de los templos de Agrigento, (antigua Akragas) patrimonio de la humanidad fue descrito por Píndaro como “la más hermosa de las ciudades mortales”.

Fundada en el 580 a.c conservó su esplendor hasta el 406 a.C. cuando los cartagineses sitiaron y saquearon la ciudad que albergaba 200.000 habitantes. De nuevo en época romana Agrigento gozó de importancia en el siglo III a.C. hasta su decadencia final con la llegada de bizantinos y cristianos que arrasaron sus templos paganos. Abandonada hasta que se convierte en recinto arqueológico.

Agrigento posee además un museo arqueológico enormemente rico. El paisaje de almendros mezclado con los crepúsculos solares convierte al valle de los templos en un paraje idílico, si bien en estaciones vacacionales y sobre todo en las horas centrales del día la afluencia puede llegar a ser agobiante. Las  dos primeras quincenas de Febrero Agrigento  acoge el Certamen Internacional de Folclore durante los festejos de la Sagra del Mandorlo in  Fiore.

EL VALLE DE LOS TEMPLOS GRIEGOS DE AGRIGENTO

Los templos griegos de Agrigento son todos de estilo dórico y si bien su estado de conservación varía en función de cómo les afectaron terremotos y expolios, merece la pena no perderse nada del itinerario.

 Templo de Juno Lacinia. Dominando la cima del Valle de los templos se encuentra el templo de Juno; precedido por un gran altar para sacrificios. Data del 450 A.C. y conserva la fila de columnas septentrional y parcialmente la de los otros tres lados. En época romana fue restaurado tras un incendio que dio color a las piedras de la cella.

Templo de la Concordia de Agrigento
Templo de la Concordia de Agrigento

A través de un camino empedrado seguiremos el recorrido hasta el Templo de la Concordia. Es el templo mejor conservado, con 42 metros de largo por 19,5 de ancho y que fue levantado entre el 450 y el 400 A.C. Denominado así por una inscripción latina encontrada e su entorno, es muy probable que  el templo de la Concordia estuviese dedicado a Castor y Pólux. Consta de 34 columnas, antiguamente recubiertas de estuco blanco y conserva las arcadas abiertas entre las columnas ya que desde el siglo VI fue empleado como basílica cristiana. Posteriormente en 1748 el templo de la Concordia fue restaurado.

Más adelante a la izquierda se halla la Villa Aurea, sede hoy de la dirección de la zona arqueológica y que posee restos de una necrópolis bizantina con enterramientos subterráneos además de la necrópolis Gianbertoni, de época helenística con enterramientos de sarcófagos.

El Templo de Hércules es el más antiguo de los templos conservados en Agrigento, fechado en el 510 A.C. Restaurado en 1924, se levantan sobre su base 8 de las 38 columnas originales.

Si nos desviamos momentáneamente del recorrido hallaremos la Tumba de Terón, monumento funerario del siglo I A.C., con planta cuadrada coronado por una torre con las puertas ciegas talladas en piedra calcárea y columnas dóricas coronadas por capiteles jónicos en los ángulos.

Volviendo al camino llegaremos al Templo de Júpiter Olímpico, gigantesco edificio con una planta de 112,5 m de largo por 56 de ancho que nunca fue finalizado y cuyas dimensiones sólo eran superadas por el templo de Artemisa de Éfeso. Además de poseer columnas de 17 metros de altura y 4,2 de diámetro estaba adornado con 38 estatuas de Atlantes de casi 8 m. de altura. Junto al templo podremos observar la reproducción de uno de estos Atlantes cuya pieza original se encuentra en el museo junto a una maqueta del templo original. En realidad el templo sirvió de cantera en el siglo XVIII para la construcción del muelle de Porto Empédocle.

Atlante tumbado
Atlante tumbado

Tras el templo de Júpiter se encuentra el Templo de Castor y Pólux, reconstruido en el XIX con elementos combinados de otros templos. Tras su construcción en el siglo V A.C. este templo de 34 columnas fue gravemente dañado por el saqueo de los cartagineses y más adelante por los terremotos.

Jardines Kolymbetra
Jardines Kolymbetra

Junto a los templos de Castor y Pólux pasa a veces desapercibido el conjunto de los Jardines (Giardino) Kolymbethra, uno de los ejemplos vivos de jardín más antiguo de la Humanidad, y que ya en el siglo I a.C. era mencionado por historiador Diodoro Siculo.

Este ángulo de fertilidad, que contrasta con el paisaje algo árido del Valle de los Templos se extiende por cinco hectáreas donde la variedad de flora sorprende, algarrobos, cítricos, vides, chumberas, mirto, almendros, olivos, arbusto mediterráneo… El interés de la visita trasciende lo histórico, ya que nos aporta matices pedagógicos, geológicos, botánicos y agrarios; en definitiva de transformación del paisaje a lo largo de los siglos donde desde los griegos, romanos y árabes aportaron sus técnicas y conocimientos para aprovechar la fertilidad de este rincón.

Restaurado en 2001 tras una intensa labor, la visita al jardín nos permite acercarnos a la vida cotidiana de los ciudadanos de Agrigento, con un sentimiento de amor por el paisaje que seguimos compartiendo más de 2500 años después.

Templo de Castor y Polux - Agrigento

En el fondo del túmulo se halla finalmente el Templo de Vulcano, que aún conserva dos columnas y el basamento. Los restos de su rica decoración de arcilla policromada se conservan en el museo arqueológico.

Volviendo nuestros pasos hacia la ciudad moderna de Agrigento encontraremos el Complejo del Museo Arqueológico y la iglesia de San Nicola desde donde disfrutaremos de una panorámica global de todo el Valle de los Templos. Inmediatamente al lado de la iglesia divisamos una estructura excavada en la roca, lugar de consejo de los ciudadanos para tratar asuntos públicos y denominado Ekklesiaterión.

Frente al museo se abre el barrio helenístico-romano, conservado espléndidamente y que ofrece una visión de la estructura de la ciudad, con sus drenajes, alcantarillado, cisternas, restos de frescos, mosaicos y calles perfectamente definidas.

Como llegar a Agrigento

Desde Catania y Palermo hay autobuses que nos conducen a Agrigento, igual que el tren, sin embargo el Valle de los Templos está en las afueras, y a menos que llevemos coche de alquiler tendremos que tomar otro autobús, esta vez urbano, para llegar a la zona arqueológica. En concreto las líneas 1, 1/, 2, 3, 3/ que salen de  Piazzale Rosselli llegan hasta el Valle de los Templos y los billetes se pueden comprar en los kioskos de la misma plaza. Hay varias paradas,  San Nicola para entrar al Museo, y otra frente al parking y la taquilla para comprar la entrada (cerca del templo de Hércules) . El billete del autobús también se puede comprar en el mismo vehículo pero será un poco más caro. Además hay un billete que permite utilizar todos los autobuses durante un día.

Consejos

Lo normal es visitar el valle de los templos en un día completo porque el recinto es extenso y merece la pena escuchar con detalle las explicaciones del guía o audioguía. Como el verano es sofocante hay que ir buscando la sombra, llevar agua y un sombrero para protegerse durante la ruta.

Si se busca alojamiento lo normal es quedarse a dormir en la ciudad de Agrigento, a unos kilómetros donde hay buena oferta de hoteles y B&B, o en el barrio de San Leone, que cuenta con playa. Otra opción es sólo hacer parada para visitar el yacimiento y luego continuar a otra ciudad con más atractivos, puesto que Agrigento no ofrece muchas sorpresas más. Cerca de Agrigento se encuentra la playa de Scala dei Turchi, que por su peculiaridad merece dedicar una mañana, o un baño al menos.

Mapa del Valle de los Templos
Mapa del Valle de los Templos

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