Islas Egades (Isole Egadi)
Las islas Egades, o Egates, son un pequeño archipiélago de tres islas, Favignana, Levanzo y Marettimo que se abren al Mediterráneo enfrente de la costa de Trápani. Favignana, la más grande, está a apenas 6 kilómetros, y Marettimo, la más lejana está a unos 35 kilómetros.
Las temperaturas en las Egadi oscilan desde los 6 grados de media en Enero y Febrero a los 45 en pleno agosto.

Con apenas cinco mil habitantes, la relación de las Islas Egades con el mar es indisoluble. Y así lo confirman las pinturas prehistóricas de las cuevas de Levanzo.
Los cartagineses convirtieron las Egades en base estratégica, y no en vano sus costas vivieron una de las batallas más célebres del mundo antiguo. En el 242 a.C en plena I guerra púnica cartagineses y romanos derramaron su sangre dando nombre a Cala Rossa, donde las aguas tiñeron el mar de rojo. La victoria de los romanos que hundieron cincuenta naves, y apresaron otras setenta, confirmo y conformo el control de los romanos en Sicilia.
Los árabes y normandos emplearon las islas Egadi como plataforma de sus conquistas por el Mediterráneo, y el mismo uso dieron los piratas berberiscos que se escondían en sus calas para iniciar la rapiña de las costas del Mare Nostrum.

Sin embargo, no fue hasta la formación de la Baronía atunera, en el siglo XV, cuando las Egades viven su punto económico más álgido. La riqueza de sus bancos de atunes permitió crear las bases de una economía sólida y casi única, donde las conserveras, las Tonnare eran el motor, mientras que la Mattanza, suponía la conservación de una cultura y tradición popular propia.
La historia nos dice que la explotación abusiva de la pesca de atunes ha llevado a que la Mattanza sólo sea hoy en día un espectáculo testimonial, y sobre todo de cariz turístico.
En 1874 los banqueros genoveses vendieron las islas al magnate Ignazio Florio, quién a su vez transfirió la autonomía de las Egades al estado italiano en 1937.
La gastronomía local es, lógicamente marina, y destaca el pez espada y las variantes de atún. las “cassatedde“, son los postres típicos de las Egades, unos raviolis fritos rellenos de requesón y escamas de chocolate, espolvoreados con azúcar.
Como llegar a las islas Egades
Para llegar a las Egades existen los servicios de Ustica Lines y Siremar que ofrecen, ferries (mototraghetto veloce o tradizionale) e hidrodeslizadores (aliscafi) desde Trápani. en verano la frecuencia aumenta. Además, entre las islas hay numerosos servicios que permiten conectar las Egades con rapidez. De Favignana a Levanzo apenas se tarda 10 minutos, y a Marettimo unos 30 minutos. Según los horarios de las dos compañías es más recomendable comprar sólo billete de ida. Como siempre si hay prisas los aliscafos son la solución, y si hay que reducir presupuesto, los ferries son más baratos y permiten disfrutar más del viaje hacia las Egadi.
Donde dormir en las Egades
El “Nido del Pellegrino” se encuentra en la costa del Grosso, en la isla de Favignana. Son más o menos 7 hectáreas de terreno ubicados sobre un edificio militar de la última Guerra Mundial a pié de acantilado. El “Nido” es un alojamiento concebido para un público en búsqueda de absoluto relax y discreción. Un oasis mediterráneo perfumado, silencioso y sugerente.

Quien aprecia la sencillez pero al mismo tiempo no quiere renunciar a la elegancia y a los lugares refinados, no puede quedarse indiferente frente al encanto de este sitio, definido por los mismos isleños como “el lugar más bonito de Favignana”. y estamos seguros de que en el momento en que los huéspedes se queden prendados de los amaneceres y atardeceres del Mare Nostrum podrán corroborar la afirmación.
La naturaleza ha inspirado en manera profunda a nuestros arquitectos, sobre todo en la selección y calidad de los elementos decorativos. Conviven armoniosamente materiales naturales como roble blanqueado, piedra, y cerámicas típicas de la zona con algodones naturales, esencias y retoques rebuscados en un conjunto de tecnología y comodidad.
Los huéspedes pueden elegir entre diez habitaciones de tres distintas tipos. Todos ellos están repartidos en dos edificios y todos a la planta baja, todos tienen cocina americana completa, y un espacio externo privado y una terraza donde poder comer y cenar.
Un tercer edificio está construido para satisfacer los deseos de los huéspedes más exigentes, se trata de un chalet compuesto por dos habitaciones de ensueño, independientes la una de la otra, y terrazas privadas amuebladas, colocadas en el punto más alto del promontorio, ideales para ver el sol desaparecer detrás de la Isla de Marettimo, tomando una copa de vino fío. Son nidos románticos dónde el relax es el protagonista, ideales para quién quiere regodearse en manera especial. Los baños tienen duchas con cromoterapia, aplicaciones de piedra y mosaicos.
Hay también una tercera habitación, siempre independiente, amueblada con cocina y salón, paredes de piedra y un baño excavado en la roca.
Servicios del hotel
Todas estas habitaciones disponen de climatización autónoma, interfono, televisores al plasma y pay – per – view, secador, caja fuerte y servicio de limpieza de la ropa de baño y de cama.
Fax, wi-fi, parking privado, portería y guardián nocturno, están a disposición de todos nuestros huéspedes.
Sin embargo, ¡además de todas las comodidades es la naturaleza a dictar las leyes aquí! Es por esto que hemos pensado llamar a nuestro Hotel: “Nido del Pellegrino”: donde la palabra Pellegrino se refiere tanto al Viajero cuanto al Halcón gentil. Sí porqué en esta isla el Falco Pellegrino, el halcón gentil, es el padrón no contrastado de los cielos, hay también muchas gaviotas que viven libres aquí, pero son los halcones los verdaderos habitantes de las montañas y señores de los cielos.
La tierra también regala espectáculos maravillosos, de hecho es un continuo florecer de vegetación endémica mediterránea: del ajo a la rucula, de los espárragos a las alcaparras, higos chumbos, hinojos, algarrobos, palmeras enanas, oliveras…todos enteramente naturales y silvestres, diseminados en todo el promontorio y arraigados entre los recovecos del acantilado acariciado por el mar.
Los huéspedes, para llegar al mar, andan entre perfumes olvidados, colores radiantes, vuelos de gaviotas y juegos aéreos de los preciosos de los halcones, terrazas naturales y acantilados colgantes sobre un agua cristalina, en un paseo reservado solamente a nuestros clientes, al cubierto de ojos curiosos e indiscretos.
Se han dispuesto plataformas para tomar el sol y una escalera para facilitar el baño.
Gran importancia naturalística tiene la reserva marina de las islas Egades, cuyos fondos tienen características tan varias y particulares que se pueden definir únicos en sus genero. Una multitud de peces pelágicos y sedentarios, crustáceos y moluscos, invertebrados y madréporas encuentran en este rincón del mar sus habitat natural. Los aficionados del submarinismo percibir en sus incursiones de buceo que el archipiélago de las Egades no tiene nada que envidiar a los mares tropicales.
Durante todo el año el submarinista puede sumergirse desde la costa o en barco en mar abierto. Destaca especialmente un lugar muy conocido por los aficionados submarinistas, la Secca del Toro.
Pero, aunque accesible a todos, hay que recordar que el mar de las Egades no es considerado un mar “facil”, imprevisible y caprichoso, no es prudente enfrentarse con él sin tomar precauciones.
Es por esto que la dirección ha dejado esta actividad en manos del Centro Subacuático “Proyecto Atlantis”, presente en la isla desde más de 20 años y situado en el Puertito de Punta Longa, a dos pasos del agua y a menos de un km del “Nido del Pellegrino”. Más información y reservas




