Semana Santa en Sicilia
En Sicilia, al igual que en España, la semana santa se vive se forma intensa. No en vano, fueron los españoles quienes en el siglo XVI introdujeron las procesiones de penitentes encapuchados.
Son muchas las poblaciones que representan durante estos dias procesiones de devotos, santos, vírgenes, y ofrendas.
Desde Aidone, Barrafranca, Buseto, Delia, Enna, Ganci, Marsala, Mazzarino,Nicosia, Nissoria,Pietraperzia, Riesi, San Fratello, Sperlinga ,Trapani, Villarosa.
En Enna el viernes santo, 15 cofradías cuyo origen son los gremios profesionales desfilan por toda la ciudad. Y el domingo de Resurrección, frente a la catedral se celebra la ceremonia de “El Encuentro”.

La Semana Santa trapanesa se articula en torno a tres grandes procesiones. Las dos primeras se celebran respectivamente el martes y miércoles santo, y son procesiones marianas. En ambos casos desfilan representaciones pictóricas, veneradísimos iconos de la Madre Dolorosa o la Virgen de los Siete Dolores. El martes santo desfila la procesión de Madre Pietá dei Massari, patrona de los massari o costaleros; y el miércoles santo desfila la procesión de Madre Pietá del Popolo. Sin embargo el eje principal de todas las celebraciones es la llamada “Procesión de I Misteri”, que se desarrolla por las calles del casco histórico y por los barrios modernos de la expansión urbana desde la primera tarde de cada Viernes Santo hasta el mediodía del Sábado Santo. Veinticuatro horas consecutivas recorriendo calles y plazas, lo que la convierte en la manifestación externa religiosa más extensa en duración y recorrido de toda Italia. La organización de la procesión se realiza en el interior de la Iglesia del Purgatorio, actual sede permanente de los grupos o misterios.
Forman parte de la misma veinte grupos de la Pasión. Dieciocho misterios propiamente dichos y los pasos de la Urna y de la Dolorosa (L´Addolorata). Estos misterios o grupos (I gruppi dei misteri) son portados en “vare”, esto es, pasos o mejor andas, por unos portadores llamados “massari”.
El aspecto artístico ha sido sin duda fundamental para la valoración universal de la Semana santa trapanesa. Las imágenes que forman los misterios son obras de grandes imagineros que desarrollan su producción en Trápani entre los siglos XVII y XVIII, aunque los talleres tuvieron una segunda etapa de producción en la segunda mitad del siglo XX, para reproducir misterios dañados o desaparecidos en la gran guerra mundial. Trápani aporta a la historia del arte imagineros como Mario Ciotta (fines XVII-XVIII), Baldassare Pisciotta, Domenico y Francesco Nolfo, Antonio Nolfo, Giuseppe Milanti. Cabría destacar la emotividad de las imágenes de Nuestro Señor Jesucristo, algunas de ellas dotadas de una excepcional unción sagrada. De otra parte la expresividad de los misterios.
Al parecer, las dificultades económicas llevaron a la cofradía, en 1612 , a entregarle el cuidado de cada uno de los pasos o misterios a los Gremios profesionales de Trápani. Fue un modo de garantizar la viabilidad de los cortejos. Comienzan así las vinculaciones formales entre los gremios y los misterios, documentadas notarialmente en muchos casos. De este modo los orfebres se hicieron cargo del grupo de la “Licenza” en 1621; los pescadores de la “Lavanda” en 1704, los hortelanos de “L¨Orazione all´orto” en 1620, los navegantes del misterio de “la caduta al Cedrón” en 1621, y así sucesivamente.
En Marsala, las procesiones de Semana Santa transcurren con el desfile bíblico de Jueves Santo con “las verónicas”, jovenes con el rostro velado y cubiertas de joyas.
