Ustica

Ustica, ubicada en el Mar Tirreno a 67 km al N.O. de Palermo, tiene una superficie de cerca de 8,65 km² con una circunferencia de 12 km., y mide 3,5 km de largo por 2,5 km de ancho. En realidad al igual que las Eolias se trata de la parte visible de un volcán sumergido.

Diariamente un servicio de barco y aliscafo une Ustica con Palermo (Siremar o Ustica Lines), siendo un destino frecuente de veraneo. En los meses de mayor afluencia, sus ocho hoteles se saturan, y la población se multiplica por diez.

Barcas del puerto de Ustica

Barcas en el puerto de Ustica

La isla de Ustica, además, fue la primera en formar parte de la “Reserva Natural Marina” de Italia, en 1987, lo que la convierte un verdadero paraíso para el submarinismo.Sus fondos marinos son riquísimos y desde 1959 se celebra un festival Internacional de actividades subacuáticas. No es extraño ver atunes, tortugas, peces luna o barracudas en sus aguas.

Los fenicios habitaron Ustica hacia el 1.500 A.C. y posteriormente los griegos la llamaron “Osteodes” (osario) en memoria de los miles de amotinados cartagineses allí abandonados para morir de hambre en el S. IV a.C. Los romanos la rebautizaron Ustica, del latín “ustum” que significa “quemada”, a causa de sus rocas negras características.

En el siglo VI se establece en Ustica una comunidad Benedictina, que fue rápidamente forzada a trasladarse a causa de las inminentes guerras entre cristianos y árabes. En la Edad Media no llegaron a consumarse las tentativas de colonizarla a causa de frecuentes incursiones piratas, que utilizaron la isla como su refugio.

Sólo a partir del siglo XVIII los Borbones asentaron en Ustica, esta vez de modo estable, a familias provenientes de las Eolias y de Sicilia en una fortificación protegida por un destacamento de soldados.

Durante el régimen fascista y hasta 1961 Ustica fue utilizada como prisión para reclusos comunes y políticos.

Iglesia parroquial de Ustica

La población de Ustica se concentra en el nucleo sobre Cala Santa María, con su sencilla, pero coqueta iglesia parroquial; y la fortaleza presidiendo el pueblo, desde la que se divisa la costa de Sicilia. En la Torre de Santa María se encuentra el museo de arqueología subacuática, y conviene visitar al atardecer el faro y los molinos de viento.

Tanto en la Cala Santa María como en la oficina turismo, encontraremos indicaciones para alquilar una barca, con o sin marinero que nos permitirán visitar las numerosas grutas que se abren a lo largo de las altas costas. Destacan la “Grotta Verde”, la “Grotta Azzurra” (Gruta del Agua), la “Grotta della Pastizza”, la “Grotta dell’Oro” y la “Grotta delle Colonne”.

Para los apasionados de las mountain bike o del trekking, el recorrido óptimo por Ustica es el que atraviesa el bosque de pino marítimo que asciende hasta la cima del monte Guardia di Mezzo a 248 m. y desde donde se goza de un magnífico panorama de toda la isla de Ustica. Desde aqui descenderemos hasta la costa del Spalmatore. Otra posibilidad es llevar a cabo en mulo, el antiguo recorrido del sendero que costea el lado Sur de la isla, utilizado antiguamente por los campesinos que transportaban el grano al molino. Ya de paso no olvidemos visitar la fortaleza borbónica de 1763 que se levantó sobre una anterior romana.

Torre de Ustica

En la localidad de Colombaia, cerca de los farallones, se ha descubierto una extensa villa prehistórica perteneciente a la edad de bronce, que presenta analogias con los restos de la isla de Panarea. Compuesta de cabañas circulares sobre las que superponen cabañas de planta cuadrada.

Ustica

Además de una calle principal que denota la existencia de un modesto plan urbano, la villa poseía una muralla defensiva reforzada con torres semicirculares. La existencia de cabañas sobre los propios farallones hace pensar que se produjo un terremoto que derrumbó la extensión de tierra que unía los propios farallones con la isla.

Farallones de Ustica

Para llegar a Ustica existen conexiones desde Palermo a través de la empresa Siremar o Ustica Lines, bien con barco (unas dos horas y media), o Aliscafo, este último más rápido (unos 70 minutos).

Y para moverse por la isla podemos alquilar una moto, o emplear el autobús que con una frecuencia amplia, efectúa desplazamientos entre los dos puntos de la Ustica.